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Club Frida Kahlo: Resurgir Contra el Odio Foto: Seattletimes

Los hechos ocurridos la madrugada del domingo en el Club Frida Kahlo (Chillán) son de dominio público. Tras el testimonio de las víctimas, los registros de vídeo, el peritaje de LaboCar y la propia confesión del autor del atentado incendiario, José Cortés, no queda espacio para dudar de la intención homicida del acto. “Lo volvería a hacer”, declara sin ápice de arrepentimiento quien, al no ser detenido por no haber generado daños suficientes como para considerar el hecho como algo más que un “incendio en grado de tentado”, sigue frecuentando el templo evangélico que colinda con el local nocturno, desde donde escruta cualquier actividad que ocurra alrededor del local.

“No se quemó más porque nosotros apagamos el fuego, pero nos vinieron a matar”, comenta visiblemente afectada, la dueña del club, Jaqueline Ortega, quien además señala que no había tenido contacto con Cortés antes de aquella noche en la que, pese a las llamadas de auxilio, no contó con la presencia de Carabineros ni Bomberos para detener el fuego y la violencia. La situación mantiene inquieto al barrio que se encuentra expuesto a un nuevo ataque que una próxima vez, quizás no sea tan sencillo controlar. 

Acompañada por amigos que se trasladaron a vivir con ella desde que comenzó a sufrir robos y otros eventos anormales, repasa con impotencia los hechos que la retrotraen a situaciones de discriminación vividas antes de que se forjara el carácter que hoy, pese a la comprensible sensación de desamparo y vulnerabilidad, le permite no darse por vencida: un largo tiempo lleva tramitando la patente municipal de un negocio que ya cuenta con resolución sanitaria, pero que ha debido sortear trabas burocráticas para obtener este requisito que mantiene detenida gran parte de la inversión en infraestructura que realizó en el inmueble que arrienda desde hace casi 3 años. Seguirá intentando, tal como perseveró 15 años atrás para conseguir los permisos de funcionamiento del antiguo mítico Club Frida de la calle Isabel Riquelme.

“¡Ahora me vengo a enterar de que tengo denuncias por tráfico de drogas! Yo fumo marihuana ocasionalmente, tengo mi planta y no tengo problemas en decírselo a cualquiera porque no oculto mi vida y porque jamás he vendido siquiera un pito, tampoco han encontrado nada ilícito en ninguno de los allanamientos que nos han hecho, pero ahí están esas denuncias malintencionadas ¿Y ahora qué hacemos nosotros y los vecinos si este señor logra quemarnos el local y el fuego se propaga a sus casas? porque vista la reacción de Bomberos nos sale más a cuenta quedarnos en la calle y ver cómo se consumen las viviendas, en vez de llamarlos y vivir además el hecho de ser invisibilizados”

Si bien los problemas de seguridad se agudizaron con la instalación del templo evangélico, Jaqueline separa los hechos y comprende que el atentado y las amenazas de Cortés no tienen que ver con su religión, ella misma fue bautizada por una iglesia pentecostal y criada en apego a su doctrina. Reconoce que en su comunidad siempre fue “tratada con amor, jamás he visto ese odio que es personal y está en su cabeza. Me gustaría saber eso sí, qué opina el mundo evangélico, porque si no condenan un acto así, lo están avalando con su silencio. También me hubiese gustado que las autoridades se acercaran, al menos a saber cómo estamos, y no tener que andar nosotros detrás de ellos para buscar soluciones. No sacamos nada con poner mil guardias, porque este señor es nuestro vecino, si quiere hacernos algo, lo hará igual”, comenta Jaqueline, quien ha iniciado las acciones policiales y judiciales correspondientes sobre el caso que puso en riesgo la vida de más de 50 personas que se encontraban al interior del recinto. 

Una de las clientas presente durante la entrevista señala: “aquí se ofrece cultura, nos atienden bien, nadie te acosa, no tienes que preocuparte ni sentirte discriminado por tu orientación sexual, clase social o procedencia”.  Acierta con una descripción de lo que el espacio Frida Kahlo representa para muchas personas que llegan a él buscando un refugio donde poder expresar libremente su identidad: “Algunos de los que llegan están solos porque fueron expulsados de sus casas, o personas conocidas del ámbito público saben que pueden venir y que no se verá afectada su privacidad, en parte por eso trabajamos a puerta cerrada, que es una de las cosas de las que se queja este señor”, comenta Jaqueline, refiriéndose a la necesidad de autoprotección y privacidad que cubren controlando el acceso de lo que denomina “un antro familiar”. Eduardo, amigo y mano derecha de la empresaria, comenta como anécdota: “Al Frida ha venido a carretear mi mamá y mis tíos abuelos”. 

Eduardo estuvo presente la noche del sábado, recibió descargas de combustible sobre su ropa. Nunca había vivido un ataque homofóbico de esta magnitud: “Hubiese preferido que entre tres me sacaran la cresta a tener que haber vivido que me intentaran quemar. Nadie está siquiera intentando compensar la desesperación que sentimos por nosotros y por nuestros clientes que en ese momento dependieron de nuestra reacción. Nada justifica una violencia de tal magnitud”, expresó el joven, quien además destaca el comportamiento de los asistentes como un signo positivo: “Si la gente hubiese sido otra, habrían linchado a este hombre” reflexiona.

El 17 de mayo es el Día Internacional Contra la Homofobia, una fecha que durante 12 años Jaqueline Ortega lideró en la organización de manifestaciones en contra de la discriminación en Chillán y que este año retomará en coordinación con el Grupo de Mujeres Feministas Organizadas (M.F.O), Cuerpo Violeta, Movilh, la Mesa de Trabajo de Mujeres por Ñuble y otras agrupaciones que se han plegado a un llamado tristemente vigente. 

Para las 15:00 horas de este jueves, están convocados a asistir a la manifestación que tendrá como punto de encuentro el local ubicado en  Avenida O’Higgins #1922 quienes deseen sumar su voz contra la lesbofobia, homofobia y transfobia: “Quizás creyeron que porque ya no hacíamos marchas ya no existíamos, pero existimos, somos muchos y no nos vamos a quedar callados”, sentencia Jaqueline con la fuerza de quienes la vida les ha enseñado a no rendirse.  

 

Más detalles de la actividad en el evento: Mitin por la No Discriminación en Chillán

El Club Frida Kahlo transmite en vivo sus shows cada sábado a las 03:00 am. a través del Facebook Frida Gonzalez

Creo que la única religión verdadera consiste en tener un buen corazón
(Dalai Lama)

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