Colectiva feminista “La Marea” de Tomé interpone recurso de amparo acusando hostigamiento por: Colectiva La Marea de Tomé

*Declaración íntegra*

A la opinión pública, redes feministas y ciudadanas en general: 

El 8 de marzo de 2020, la colectiva La Marea hizo un llamado a conmemorar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Para esto, se organizó una feria y stands en la plaza de Tomé, además de varios actos artísticos autoconvocados y espontáneos como bailes, performance y lecturas. Hubo una gran concurrencia de público durante toda la jornada donde participaron mujeres de distintas edades y ocupaciones. Para finalizar esta actividad, se realizó una marcha por la comuna, con una convocatoria de más de mil mujeres tomecinas. 

Como cada año, se reivindica la participación de la mujer en la esfera pública, a la que hemos llegado a través de la lucha histórica que ha dado el feminismo. Dentro de este contexto, un grupo de compañeras presentó una performance que implicó manifestarse en espacios públicos, y transitar con manos y pies manchados de pintura roja. 

Se relatan a continuación los testimonios de dos compañeras que han sido hostigadas y acusadas con pruebas poco fidedignas de daños estructurales causados a la Comisaría de Tomé durante el desarrollo de la performance antes mencionada. Además, debemos señalar que han sido acusadas de intenciones criminales que no están en el espíritu de las actividades que se realizaron ese día. 

Al cierre de este comunicado, las afectadas interpusieron un Recurso de Amparo preventivo, para poner cese a las acciones ilegítimas de agentes del Estado hacia sus libertades personales como ciudadanas. 

Compañera 1: 

“A las 10 de la mañana salí de casa hacia mi trabajo; cuando regresé, a las 6 de la tarde aproximadamente, mi madre me informó que la PDI se presentó en mi domicilio para notificar una demanda en mi contra interpuesta por Carabineros de Chile por supuestos ‘daños a la infraestructura de la comisaría de Tomé’. Al momento de la notificación, el oficial de la PDI mostró fotografías del lugar afectado (manchas de pintura roja) y otras donde aparecemos las participantes de la intervención artística que se realizó el día 8 de marzo del presente año. Sin embargo, en ninguna de estas fotografías aparezco causando daños a la estructura de la comisaría. Los oficiales que se presentaron en mi casa señalaron que debía presentarme el domingo de la misma semana en las oficinas de la PDI para hablar con el detective a cargo de la investigación. Mi madre les solicitó mayor información junto con el número de la causa. Ellos entregaron el número de la causa y el nombre del encargado de la investigación, insistiendo en que debía asistir el día domingo a las oficinas de la PDI en Tomé”. 

Compañera 2: 

“Fui informada por mis vecinos que la PDI había ido a mi antiguo domicilio, así que llamé a sus oficinas y me pidieron acudir a la brevedad. Una vez en el lugar, me entrevisté con el encargado de la investigación sobre una demanda interpuesta por Carabineros de Chile en mi contra por ‘daños a la infraestructura de la Comisaría de Tomé’. El oficial me explicó que podía tomar mi declaración o que podía hacer uso del derecho a mantener silencio. A continuación, me mostró dos fotografías en las que no aparezco y un video que no logró reproducir en su computador, donde, presumo, tampoco aparezco, porque yo no participé ni asistí de los hechos presentados en las fotografías ni en la intervención artística que supuestamente causó los daños 

estructurales en la Comisaría de Tomé. Frente a lo ocurrido, me sentí nerviosa, ansiosa y con mucha angustia y llamé a mi madre quien acudió al lugar a acompañarme. Juntas solicitamos mayor información acerca de la demanda, ya que no existía ninguna prueba de mi participación en los hechos de los que se me acusan. La respuesta que obtuvimos, fue que ‘ellos no sabían, pero por algo debe ser’. Durante la entrevista, no pude contenerme y lloré por la incertidumbre que me causó esta situación, aún así el oficial de la PDI me pidió que diera los nombres de las participantes de la performance. Al negarme, mencionó que ‘es mejor perder una amiga que ser culpada de un delito’. Finalmente, decidí mantener el derecho a guardar silencio y solo rectifiqué la actualización de mi domicilio”. 

Los testimonios aquí presentados, vienen a confirmar que el actuar de las fuerzas del orden está enfocado en criminalizarnos y no en realizar su trabajo como corresponde según la ley. Hay procedimientos y causas que han interpuesto nuestras compañeras como denuncias por violencia intrafamiliar o de género en las que ellos nunca se han hecho parte, demostrando ineficiencia e indiferencia frente a nuestras demandas. 

Por lo tanto, afirmamos que se trata de una persecución y búsqueda de criminalización del movimiento feminista y de las reivindicaciones sociales en general que vienen sucediendo de manera sistemática desde el 18 de octubre del año pasado. 

¡Juntas, nunca más solas!

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