El ser humano frente a la opresión: Teatrhoy despliega intensa temporada en el Teatro Biobío Foto: Ángela Jarpa / Cedida

El pasado 3 de octubre daba inicio una una nueva temporada de “Campo de batalla, las ruinas de Estocolmo” en el Teatro Biobío. La obra escrita y dirigida por Valentina Durán es puesta sobre las tablas por la compañía Teatrhoy, desde una propuesta minimalista que se extenderá por un total de 9 funciones. 

Calificada apta para mayores de 18 años, la pieza escénica protagonizada por Patricia Michelle y Carlos Gonzalez, relata un episodio en la vida de Romina (25), una joven prostituta que despunta interés por las letras, y Antonio (45),  un obrero del cobre que se enfrenta a la sociedad y la adversidad con las escasas herramientas con las que ha podido contar. Entre ambos surge una relación indefinida, iniciada y enrarecida a través del intercambio de sexo por dinero. 

La acción transcurre en la habitación de un motel barato, un espacio en el que se van develando las estructuras de poder que limitan a la pareja, presa de un sistema que los oprime y que los empuja a proyectar sus historias, sus miedos, sus convicciones y sus reflexiones. La habitación adquiere la significancia de límites que coartan a los personajes desde la imposición de roles y la inequidad, mostrando hasta qué punto, pese a la condición de oprimidos, los seres humanos pueden llegar a desarrollar un vínculo con lo que les mantiene prisioneros, en una suerte de síndrome de Estocolmo.

 

 

“Campo de Batalla” fue estrenada en 2018, recibiendo desde entonces el interés y el reconocimiento del público, llegando a ser una de las obras integrantes de la versión más reciente del Festival Internacional Santiago a Mil, del Biobío Mil y de la celebración del Día Nacional del Teatro en la ciudad de Temuco:

“(es) Una obra a puerta cerrada y dramaturgia en suspensión: Campo de batalla retrata las complejidades afectivas y sociológicas de una relación intervenida por el consumo. Abordando temas nacionales y universales como la precariedad, la dicotomía sujeto/trabajo o los lazos entre prostitución y familia, desde una particular visión: el de la periferia chilena, de otros extremos de la movilidad laboral ; la obra habla, por ende, del amor por desaliento y del desaliento por amor”, reseñó el dramaturgo y doctor (c) en Artes Escénicas de la Universidad de Lyon, Francia, Corentin Rostollán, sobre la propuesta que, se podrá ver de jueves a sábado hasta el 19 de octubre a las 20:00. Entrada general $5.000, estudiantes y personas de la tercera edad, $3.000.

Ficha

Dirección: Valentina Durán
Composición musical: Piera Marchesani

Iluminación: Daniel Espinosa
Mapping: Juan Ríos
Producción: Orly Pradena
Vestuario: Oriana Salgado
Escenografía: Braulio Gatica
Contenido audiovisual: Claudio Rivera Seguel
Fotografía: Cristóbal Barrientos
Diseño Gráfico: Cristóbal Barrientos

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