Final de Game of Thrones: ¿Hay motivos para esperar un final feliz? Fotos: HBO

Cuando apenas restan unas horas para el estreno de su ansiado último capítulo, Game of Thrones continúa en el centro de miles de teorías y suposiciones que tratan de averiguar cómo será el final de la producción. Pero cómo teorizar con garantías sobre algo tan imprevisible. La ya mítica intervención de Arya eliminando al líder de los caminantes blancos o el genocidio perpetrado por Daenerys a lomos de su dragón han marcado el camino final de la serie y la han enmarcado como una obra cuyo camino es prácticamente imposible de prever para el espectador.

La profundidad y misterio que la caracteriza se mantendrá presente hasta el último suspiro mientras millones de fans alrededor del mundo albergan la esperanza de que la aventura tenga un final feliz para los pocos héroes que han sobrevivido a las feroces batallas y conflictos de Westeros.

Una inesperadamente rápida victoria sobre los Caminantes Blancos, las dudas de Jon Snow y la rivalidad entre Sansa y Daenerys alimentan la incertidumbre y permiten vislumbrar un final nada sospechado. Pero nadie dijo que Westeros fuera previsible, ¿no?

El propio Kit Harrington, previo al estreno de la última temporada, se refirió al final de la serie. El actor que da vida a Jon Snow comentó que “quizás no sea feliz, pero sí muy satisfactoria”, señalando igualmente que los fans estarán contentos con el desenlace. Aunque en una producción con tantos bandos es difícil saber a qué sector del espectador contentará el final.

Game of Thrones genera multitud de deseos en cada espectador. Westeros es un lugar cruel y despiadado en el que empatizar con cualquier personaje es un riesgo para nuestra integridad. Desde el primer capítulo, la serie ha contado con la capacidad de hacernos detestar y apreciar a personajes alternativamente en función de la carga emocional que se le ha imprimido a lo largo de las temporadas. Son muy pocos los personajes que han permanecido inalterables, aquellos cuya posible muerte nos llega a aterrar. Posiblemente, solo los Stark, Jon Snow y Tyrion encajen dentro de un posible final feliz para la mayoría de espectadores. Pero, ¿hay motivos para esperar tal cosa de una producción tan brutalmente injusta?

 

Los finales felices parece encallar antes de llegar a King´s Landing

Un joven rey sádico que ordenó decapitar al protagonista del momento, la matanza durante una boda, la constante tortura física y psicológica, matrimonios forzados, violaciones, abusos de poder… Game of Thrones ha hecho que los espectadores tiendan a no apegarse demasiado a ningún personaje. Las probabilidades de encontrar un destino cruel son muy altas, al igual que las de cambiar nuestra percepción sobre él.

Ramsay Bolton, durante el capítulo “El ascenso”, nos dejó una frase que puede resultar tremendamente reveladora. Mientras torturaba a su nuevo juguete, Theon Greyjoy, Bolton hizo un amago de clemencia. Solo eso, un amago con el que aportar esperanza al joven Greyjoy para entonces pronunciar: “Si crees que esto tendrá un final feliz, es que no has estado prestando atención”.

Esta frase, junto a su tenebrosa sonrisa, forma parte de la esencia de una serie que ha demostrado en innumerables ocasiones que sus dinámicas no se corresponden con las que habitualmente se dan en obras de ficción masivas.

 

La ejecución de Ned Stark en el noveno capítulo marcó la pauta de la serie y la desmarcó por completo de cualquier otra ficción televisiva existente. Nada había preparado al espectador para ese momento. La inesperada muerte de un hombre honorable ante una turba enfurecida y bajo la mirada de su hija pequeña estremeció a todos los espectadores. La tensa paz que se vivía dejó lugar a una sed de poder, venganza y una crueldad desatada desde las manos de Cersei y el rey Joffrey que inundaría todo Poniente. Un serio aviso al que sucederían eventos como la sangrienta Boda Roja, el asesinato de Oberyn Martell o el constante maltrato físico y psicológico hacia Sansa Stark.

Eventos que conmocionaron a millones de espectadores pero que, sin embargo, cada vez parecían más coherentes dentro de la idiosincrasia del mundo ficticio de R.R. Martin.

“Las Campanas”, último capítulo emitido, generó un enorme impacto. El penúltimo capítulo de la producción, además de generar críticas hasta el punto de aparecer una petición masiva para rehacer la octava temporada al completo, preparó un final inesperado muy diferente a lo que la mayoría del público esperaba. Desde la amable muerte de Cersei hasta la locura desatada de Daenerys nada salió como tenía que salir, o como pensábamos que debería salir. A fin de cuentas, en King´s Landing ocurrió la primera gran tragedia de esta aventura. Este lugar podría ser el idóneo para cerrar el círculo de hostilidad, injusticia y crueldad que tanto nos ha cautivado a lo largo de estos años. ¿Tendrá razón el bastardo de Bolton?

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