Las Catrinas: Arte Crítico y Popular

La figura de “La Catrina” nos remite a la cultura mexicana y a la celebración del Día de Muertos, una festividad en la que se honra a los antepasados y su legado. Sin embargo, detrás de esta popular caracterización que se ha extendido al rededor del mundo como maquillaje y disfraz para ocasiones como Halloween, existe una historia que no tiene tanto que ver con cosmovisiones en torno a la muerte, sino más bien con una ácida crítica social originada en la segunda mitad del siglo XIX, cuando el grabadista y caricaturista José Guadalupe Posada creara “La Calavera Garbancera”

El artista oriundo de Aguascalientes, utilizó el término “garbancera” que, de acuerdo al Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (México), era utilizado entonces para referirse a las personas de sangre indígena que cambiaban la venta del maíz por la de garbanzo, con la finalidad de europeizar sus apariencias y costumbres, renegando de la herencia étnica y cultural que portaban.

 

 

La calavera, en tanto, aporta a la composición de un retrato de la sociedad de la época que, según reseñara el propio Posada, estaba “en los huesos, pero con sombrero francés con pluma de avestruz” y por otro lado, se vincula con un género literario popular conocido como “calavera literaria”, textos que se publicaban en periódicos de oposición en vísperas del Día de Muertos, satirizando sobre vivos y difuntos, acompañados por ilustraciones de cráneos o esqueletos, con el objetivo de poner en evidencia las inequidades y abusos de la clase dominante.

Posada incorporaría el carácter festivo del pueblo mexicano en estas piezas que podrían tener sus raíces en las manifestaciones pictórico-literarias surgidas en la Europa del siglo XVI, conocidas como “La Danza macabra” o “La Danza de la Muerte”, en que la muerte, significada en un esqueleto, desfila ante personajes de todas las edades y condiciones sociales, llevándoselos, recordándoles su mortalidad y actuando como un agente democratizador que iguala a ricos, pobres, jóvenes y ancianos. Imágenes que podían o no, estar acompañadas por textos alusivos.

 

 

 

Autor: Hans Holbein

 

El término “Catrina”, sería acuñado más tarde gracias a los murales de Diego Rivera, quien incorporó a la Calavera Garbancera en sus obras, finamente ataviada entre figuras mexicanas predominantes, reconociendo con este gesto el valor artístico y la influencia de Posada, quien lograra sintetizar las contradicciones del México decimonónico, época en que los miembros de la aristocracia era conocidos como “catrines”.

 

Detalle del mural “Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *