Mujeres indígenas crean mascarillas con bordados que narran historias de la cultura boliviana

Ante la escasez de mascarillas con las que cumplir las normas de bioseguridad en época de pandemia, mujeres integrantes de una familia boliviana comenzaron a elaborar mascarillas para uso personal que, además de proteger su salud, también cuentan la historia de su comunidad a través de los bordados.

El primer resultado del trabajo encantó a las integrantes de la familia, por lo que una de las mujeres decidió compartir una foto del mismo en redes sociales. De manera casi inmediata, la mascarilla empezó a recibir una avalancha de interacciones, preguntas y pedidos por su belleza y originalidad, según recoge EFE.

 

 

Emprendimiento femenino

Esta iniciativa, que surgió por necesidad, se ha convertido en un emprendimiento que incorpora a más de 500 mujeres en la fabricación de mascarillas.

Ana Alicia Layme, la mujer que subió la fotografía a redes sociales, junto a los 4 integrantes de su familia, comenzaron a trabajar en los pedidos que habían recibido tras el impacto de su publicación. La demanda se hizo cada vez mayor, por lo que acudieron a mujeres de su provincia, Ayata, para que se unieran a la iniciativa.

«Un 90 por ciento de las hermanas allá (en su provincia) fabrican su ropa originaria y desde niñas aprendemos a bordar y tenemos la capacidad de tejer. Nos gusta», relató Layme

De esta manera, en menos de un mes ya vendieron más de mil mascarillas y las mujeres ya preparan un lote de similar cantidad, en su mayoría ya reservadas por compradores de La Paz y otros departamentos del país, aunque también han recibido solicitudes desde España, Alemania y Estados Unidos.

Las mujeres han mostrado su orgullo por la recepción de su trabajo y valoran emocionadas las peticiones recibidas a lo largo del mundo, sin embargo, Layme señala que «no tiene idea» de cómo mandarlas y aprovechó en pedir ayuda al Gobierno boliviano para que puedan facilitarle el envío cuando se pueda.

«Este es el trabajo de las mujeres que se está visibilizando en las artesanías, pido ayuda a las autoridades que nos puedan cooperar habiendo esta oportunidad de hacernos conocer al mundo».

 

 

Historias de su comunidad

Las originales mascarillas están hechas con “bayeta de la tierra”, un tejido del Altiplano en base a lana de oveja. Además, incluyen una tela que recubre esta lana en la que, para mayor seguridad, se puede introducir un paño.

Esta tela está diseñada con diferentes bordados realizados a mano con los que la familia quiere narrar historias cotidianas de su comunidad, de manera que las tradiciones y costumbres de su pueblo puedan ser visibilizadas y transmitidas.

«Hemos trabajado reflejando la familia, porque creo que en esta cuarentena estamos unidos en familia. En mi comunidad está la mamá, el hijo, el papá y el animal con el que se vive», contó Layme.

Otros diseños muestran a mujeres hilando, trabajando en el campo, a la madre cargando en la espalda a uno de sus hijos, rodeados de vegetación, acompañados de otros miembros de su familia y animales como llamas, vicuñas y chivos.

Además de la bayeta de tierra, las mujeres emplean otros materiales como la tela de aguayo, un típico tejido andino de colores. También realizan diseños más elaborados, para los que demoran al menos dos días en crearlos, que muestran figuras como el cóndor.

Layme expresó su deseo de que se cree una escuela para enseñar a bordar a todos los interesados y que ayuden a realizar estas mascarillas inicialmente y así cumplir con todos los pedidos, pero con el propósito final de preservar este saber ancestral que poco a poco se está perdiendo.

 

Fuente de información: Agencia EFE

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