Pueblo originario de Bolivia se encuentra en grave riesgo de extinción por la pandemia

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) apremió recientemente a los Estados a enfrentar el grave riesgo en el que se encuentran los pueblos originarios, así como a adoptar medidas urgentes con las que proteger el derecho a la salud de esta población.

En concreto, la comisión advirtió sobre la situación de gran vulnerabilidad en la que se encuentran los pueblos originarios, en especial aquellos que se encuentran en aislamiento voluntario, y resaltó la necesidad de encontrar respuestas específicas para estos colectivos que respeten su diversidad cultural, cosmovisión e ideales de vida.

La CIDH recordó que la histórica discriminación sufrida por los pueblos originarios se ha traducido en una vulneración estructural y sistemática de sus derechos humanos, especialmente los derechos sociales, culturales y económicos.

Según datos del Banco Mundial, el 43% de la población indígena de Bolivia, Brasil, Ecuador, Guatemala, México y Perú se encuentran en situación de pobreza moderada, mientras que el porcentaje de población no indígena en la misma situación en dichos países es del 21%.

De igual manera, el porcentaje de población indígena en situación de pobreza extrema triplica al porcentaje de población no indígena en esa situación.

Estos datos son un reflejo de lo anteriormente mencionado. Los pueblos originarios atraviesan una grave crisis de vulnerabilidad que afecta de manera nefasta a sus derechos básicos, encontrando muchas más dificultades que el resto de la población a la hora de acceder a alimentos, agua, salud o educación.

 

 

En el marco de su Sala de Coordinación y Respuesta Oportuna e Integrada a la crisis en relación con la pandemia del COVID-19, la comisión también advirtió sobre los riesgos crecientes que afrontan los pueblos originarios respecto a los conflictos territoriales y ambientales asociados a la explotación de recursos naturales.

Los pueblos asumen un rol principal en la protección de la naturaleza y su vínculo con la misma es esencial para la existencia de estos pueblos y la protección de su cultura.

En base a lo mencionado y remarcando su grave situación de vulnerabilidad, desde la comisión expresaron su preocupación por los impactos de la pandemia sobre los pueblos originarios.

 

El pueblo originario de Bolivia, en peligro

Este martes, la CIDH alertó sobre la situación del pequeño pueblo nómada Yuqui, cuya supervivencia se encuentra en peligro como consecuencia de la pandemia, e instó al Gobierno boliviano a atender su “grave situación sanitaria”.

Según ha explicado la comisión, existen un total de 16 personas contagiadas en el pueblo, un 5,3% de la población total (300), lo que podría representar un grave riesgo para la supervivencia del pueblo indígena.

 

Los yuqui son el último pueblo indígena de la familia lingüística tupí-guaraní, una lengua en extremo peligro de desaparición. Habita selvas tropicales del centro de Bolivia y tienen muy poco contacto con las poblaciones de quechuas y mestizos que viven cerca de su territorio.

En este sentido, el organismo advirtió que existen diversos problemas para proveer a este pueblo de los recursos alimentarios y sanitarios requeridos para prevenir y afrontar con garantías la presencia del coronavirus entre la población.

 

 

A través de Twitter, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos llamó al Gobierno boliviano a “adoptar medidas culturalmente adecuadas para atender la grave situación sanitaria que enfrenta el pueblo Yuqui” y que, en coordinación con las autoridades pertinentes, “se desarrollen planes integrales y culturalmente adecuados para la pandemia”.

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