Romances Juveniles Que No Pasan de Moda: El Nuevo Trabajo de Kitsune

Alberto Varela Muñoz jamás olvida mencionar el apellido de su madre y no tiene nada personal contra Emma Watson. A sus 26 años, este chillanejo cursa su último año de Licenciatura en Historia en Concepción, pero para efectos de esta nota es más preciso decir simplemente que se trata de Kitsune.

El músico lanzó durante el verano de 2018 «Un disco de mierda (pero con palabras de verdad)«, su primer álbum que, pese a ser un excelente material creativo, recibe este nombre porque entonces no quedaría conforme con el resultado: «Siendo sincero, lo hice a la rápida y no me convence del todo. Por lo mismo le puse “Un disco de mierda”», confiesa entre risas. Solo unos meses más tarde presentaría el EP «Romances juveniles que no pasan de moda», un nuevo resultado de la búsqueda permanente del sonido que ha marcado su carrera musical. Hoy asegura haberlo hallado, aunque sea parcialmente: «En parte estoy conforme con el resultado, pero por otra parte no. Esto no me desmotiva, al contrario, me dan más ganas de seguir trabajando para en un futuro próximo sacar un material mucho mejor. Tengo varias maquetas más de canciones nuevas que espero poder grabar en un futuro, aunque sin apuro, para que salga algo bueno en todos los sentidos», relata haciendo explícito su nivel de autoexigencia y motivación en lo que hasta ahora ha sido un camino en solitario.

«Llevo ya bastantes años tocando, incluso estuve estudiando composición musical en Santiago durante un tiempo, pero recién hace más o menos un año que decidí a animarme a tocar yo solo, ya que tenía muchas canciones guardadas y no quería que se perdieran», nos cuenta, mientras vamos adentrándonos en el EP que aún no cumple una semana de haber visto la luz pública: «Las canciones, en su mayoría, nacieron de desamores y salidas aquí en Chillán con mis amigos, tomando en la plaza o en el estero. Vivencias personales que terminaron siendo plasmadas en mi pieza y, luego de tener las grabaciones listas, le pedí ayuda a un amigo para la masterización de las pistas y a mi polola, quien me ayudó con el arte de “Un disco de mierda” también. Ahora es una foto mía de cuando era chico, tratando de dar a entender un poco que es un trabajo bien personal», señala en relación a «Romances juveniles que no pasan de moda», donde prima una tendencia a la composición intimista que revela también sus influencias:

«Me gusta mucho consumir música, soy un melómano podría decir. Me gusta todo tipo de música, desde hip hop, trap, pop, hasta black metal. Pero yo creo que mis principales influencias son bandas de shoegaze como My Bloody Valentine y Whirr, además de bandas de música electrónica japonesas como Floppy, que es de donde supongo deriva ese sonido medio de video juegos que tienen las canciones, y por supuesto la música en 8bit de los juegos antiguos, que me encanta», reconoce. En efecto, son todos esos matices los que se logran percibir en la música de Kitsune, atmosférica, saturada de distorsión, donde las letras se diluyen en el aura espacial que genera, convirtiendo la voz humana en un componente menos corpóreo, más sintético y entremezclado.

«Jóvenes sin amor», «Globo (Ihateemmawatson)», «Quizás es tarde», «La ciudad», «Es evidente que tú me haces mal» y «1939», las 6 pistas que forman el EP, comparten una suerte de irrealidad evocadora, muy de mediados de los ochenta, premeditadamente melancólica y Lo-Fi, un contrapunto estético entre lo que está altamente electrificado e informatizado y la pátina del garaje, que en este caso no es ni más ni menos que la propia habitación del artista. Imposible más personal.

 

 

Sostener un estilo donde los artificios tecnológicos tienen una indudable predominancia, presenta dos caras: si bien le ha permitido a Kitsune poder experimentar su camino musical en solitario, lo han mantenido al margen de los escenarios dada la dificultad de realizar el despliegue de elementos de manera simultánea. Esto último es algo en lo que ha venido trabajando tanto con su perfeccionamiento (que espera le permita poder formar un grupo más numeroso) como con los ejercicios de ensayo que realiza junto a La Violenta Parra, amigos suyos y nuestros con los que ha colaborado antes y  que hoy practican sus temas «para así poder concretar alguna tocata en un futuro bien próximo», nos adelanta.

Finalmente, abordamos la gran pregunta: ¿Por qué Kitsune odia a Emma Watson? Aunque ya aclaramos que no tiene nada personal contra ella, es parte casi subliminal del título de «Globo»: «Esa es la canción más antigua del EP, debe ser del 2013 por lo menos. En un principio era una canción en inglés y al no saber cómo guardar la maqueta, la guardé con ese nombre. Suelo guardar mis canciones con nombres ridículos, ni idea por qué la verdad. Y no, no odio Emma Watson, aunque no me gusta mucho tampoco», confiesa y ríe.

 

 

 

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