Rose Rivadeneira: «Intento intercalar lo tradicional y lo digital, siempre es satisfactorio volver al lápiz y el pincel» Imágenes: Cedidas

Hace escasas semanas Temuco fue escenario de “Dicotomía Natural”, la primera exposición de Rose Rivadeneira junto a Mr. Dr. Book en Érase un Taller. La joven ilustradora por vocación y enfermera por formación, guarda de sus dos años trabajando en Neurocirugía algunos rasgos y costumbres que confiesa difíciles de erradicar: “Me queda la organización, la planificación y la capacidad de trabajar largas horas sin dormir (ríe), pero lo que más permea en mi trabajo de ilustradora es definitivamente la paciencia y constancia”.

 

Dedicada hoy 100% al arte, su ascendente carrera le ha permitido cumplir metas y profundizar continuamente en lo que más le apasiona. Nos cuenta más detalles en esta entrevista:

 

  • ¿Percibes que estamos viviendo un florecimiento de la ilustración que ha permitido su valoración más amplia del trabajo y la visibilización de talentos muy diversos en el área?

Por mi experiencia y conversando con ilustradores de mayor trayectoria, podría decir que efectivamente ha habido una especie de florecimiento tanto en la ilustración como en el área de la animación. Hoy contamos con casas de estudios y carreras dirigidas a estas áreas que hace 10 años no teníamos o que se mantenían como opciones muy poco convencionales y un poco mal vistas. También las plataformas sociales como Instagram permiten difundir el trabajo ampliamente, en todos los sectores sociales y etarios. Digamos que eso ha simplificado un poco el mostrar lo que hacemos y que nuestro público y potenciales clientes no se limiten solo a empresas, estudios o editoriales.

 

  • Tu pulso artístico nace en medio de este auge y logra diferenciarse ¿Cómo llegaste a este mundo y cómo te fuiste formando?

Comencé a ilustrar con un sueño y meta en mente: Ilustrar cuentos infantiles. Eso orientó inicialmente mi enfoque de trabajo y estudio hacia la ilustración infantil y a medida que me fui adentrando en la profesión, fui aprendiendo técnicas y estilos diferentes, conociendo y descubriendo la ilustración digital. Decidí no enfocar mi dibujo en un área específica, sino más bien mantener un aprendizaje activo. Hay mucho aun que quiero leer, aprender y probar.

 

  • ¿Con cuentos ilustrados para Caracter Games y el libro “La espera de Francisca” (Ed. Apapachos), podemos considerar que el sueño inicial es un sueño cumplido?

Ha sido gratificante y todo un desafío en el que espero seguir trabajando. Hasta hace poco no me imaginaba a mí misma dedicándome a esto. Tenía mis cuentos preferidos en un estante, los ojeaba de vez en cuando y me parecía imposible hasta que tuve la oportunidad de ilustrar el primero de todos. En ese tiempo aún no usaba el formato digital para dibujar, y habían algunas especificaciones para el trabajo que requerían el uso de Photoshop, así que también fue la oportunidad de adentrarme en el mundo de la ilustración digital.

Ha sido el comienzo de la mejor época de mi vida y ha estado acompañada de la confianza y el apoyo de muchas personas y se entronca con motivaciones que tengo desde siempre. Por ejemplo, mi mamá siempre alentó nuestra imaginación [la suya y la de su hermano] con un cuento que creó para nosotros sobre dos conejos que habitaban el bosque y crecían a medida que nosotros lo hacíamos. Espero un día graficar esas historias, fueron y siguen siendo una gran influencia en mí y mi arte.

 

  • Tu trabajo tiene mucho de eso, de bosque, rasgos humanos que podemos asociar con la de animales pequeños o mágicos ¿de ese entonces vienen esas referencias?

Tuve la fortuna de vivir hasta los 5 años en un parque nacional. Mis padres eran guardaparques en el Parque Nacional Nahuelbuta y vivíamos ahí, rodeados de árboles milenarios, fauna y flora nativa y con el discurso de la preservación natural como emblema de vida. Mi patio eran todas esas hectáreas, jugábamos entre araucarias todos los días con mi hermano, y nos maravillábamos continuamente con el entorno. Pese a que nos trasladamos de ciudad varias veces dentro de la región, ellos siguieron trabajando para CONAF y hasta el día de hoy el entorno natural es parte importante de mi día a día, incluso actualmente vivo en el campo, cerca de Pucón.

Eso no significa que no sienta una profunda admiración y encanto por el entorno urbano. De hecho soy una gran admiradora de la arquitectura y la ciudad y su gente siempre tiene un efecto embriagador en mí. Son estímulos que despiertan mi necesidad de crear: Las luces, los colores, la gente, los sonidos… elementos muy inspiradores a la hora de ilustrar.

 

  • Toda esa inspiración también llega a los encargos especiales que realizas ¿Cómo recibes esa forma de hacerte partícipe en los momentos importantes, de quienes aprecian y siguen tu trabajo?

Disfruto mucho los encargos personales, siempre son ilustraciones con una carga emocional importante de parte de quien la pide, para fechas especiales, familiares que ya no están, para personas importantes, mascotas, etc… Las primeras comisiones que hice en el tiempo que llevo ilustrando fueron muy importantes para mí. El hecho de saber que había algo que yo había hecho con mis manos decorando la pared de alguien fue muy satisfactorio y lo sigue siendo, por eso, la mayoría de estos encargos los realizo con técnica tradicional (acuarela), porque siento que se imprime mucho más cariño y dedicación con las pinceladas y creo que eso se puede ver en el resultado final. Es mi técnica preferida, por mucho, pero debo admitir que desde que conocí la ilustración digital se me abrió un mundo de posibilidades y aprendizajes infinitos que me tienen hoy como niña con juguete nuevo.

Estoy encantada descubriendo programas, técnicas, efectos, y un millón de cosas más. De todas formas, intento ir intercalando tradicional y digital, siempre es bueno volver a los pinceles y lápices, provocan una satisfacción única.

 

  • Incluso comenzaste a probar con la animación ¿tienes algún plan este ámbito?

Mi nivel de animación y los programas que uso son muy amateur ¡Pero aun así es difícil! Así que mi primer plan es aprender y es probable que me tome bastante tiempo. Es una incursión que me ha hecho valorar todavía más el trabajo de los equipos detrás de los cortos, series y películas animadas. Es algo increíble y si pudiese volver a los estudios formales, lo más probable es que eligiera la animación.

Soy una fan absoluta de las casas de animación clásicas y animación en 2D. Disney es una gran influencia, siempre sentí la necesidad de saber quiénes estaban detrás de esas películas, y entre todas esas leyendas guardo un especial cariño por Mary Blair y Glen Keane. También el Estudio Ghibli… no creo que haya mucho que decir acá. La influencia que Miyazaki tiene en mi estilo es innegable. La curiosidad me ha llevado a estudiar y averiguar todo sobre sus técnicas de animación.

También tengo dentro de mi top 3 al estudio Cartoon Saloon, un estudio de animación irlandés que ha creado películas realmente mágicas, recomiendo “La Canción del Mar”, por si no lo conocen.

 

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