Traso Informa: El Boletín que Reivindica el Derecho a la Información y al Posicionamiento Crítico

Aún es difícil dimensionar la totalidad de cambios que traerán consigo las diferentes manifestaciones estudiantiles producidas al interior de la Universidad del Bio Bío en Chillán que ya suman dos meses en activo. Lo seguro es que a día de hoy han sido el marco para el surgimiento de proyectos tan provechosos como el boletín Traso Informa, una publicación de carácter crítico que nació de la necesidad percibida por un grupo de estudiantes, de potenciar la participación, la democracia y el análisis a través de la entrega eficiente de información.

Conversamos con Erwin Sepúlveda (Trabajo Social) y Felipe Pino (Ped. Ciencias Naturales), parte del equipo que saca adelante esta iniciativa que trasciende el plano universitario y que, precisamente, fue capaz de prever la relevancia de las movilizaciones y recogerlas como tema central de su primer  número.

 

 

“Comenzamos con la idea de elaborar un boletín unas tres semanas antes de que partieran las movilizaciones”, comenta Erwin. “Percibimos que la falta de participación de los estudiantes estaba muy relacionada con la bajada y los canales de información que existen en la universidad. Este diagnóstico lo corroboramos con una encuesta que sirvió para visibilizar esta necesidad”.

Son tres los ejes temáticos que dan estructura a Traso Informa: Cultura y ambiente, Contingencia y Comunitario. Estos son abordados por un equipo de estudiantes que trabaja de manera horizontal, modalidad que pese a su complejidad pueden gestionar y la han asumido como parte de su posicionamiento en pro de la democracia como principio del quehacer estudiantil y social: “Hemos sometido a revisión y voto por parte del equipo editorial, gráfico, comunicaciones e investigación, todas nuestras decisiones. Cualquier propuesta o tema que se trabaje en Traso debe tener la aprobación completa de sus integrantes”, comenta el estudiante de Trabajo Social, mientras que Felipe puntualiza: “Estamos abiertos a las propuestas que nazcan tanto dentro como fuera del equipo, a los aportes que nos quieran hacer llegar o temas en los que quieran que profundicemos. Esto no es algo cerrado ni pretendemos que nos vean como una plataforma que solo entrega información. Se pueden acercar a nosotros por cualquier vía y contactarnos para poder incorporar temas que sean del interés de todos”.

Felipe se integró al equipo de investigación de campo, desde ahí señala que intentan “transparentar toda la información disponible y a la que muchos estudiantes no tienen acceso por diferentes motivos, desde que los jefes de carrera o sus secretarias no la entregan o ellos tampoco estén al tanto, hasta el hecho de que no esté expresada de manera clara”. En este punto, los estudiantes hacen una marcada distinción entre la disponibilidad de la información y la información efectiva: “Desde la dirección de las escuelas, por ejemplo, el único canal formal de información son los correos electrónicos. Si bien es nuestra responsabilidad revisarlos, muchas veces uno no lo hace incluso por motivos de la carga académica, además solo entregan el punto de vista oficial”, apunta Erwin. 

En medio de las movilizaciones “nos dimos cuenta de que también existe mucha tergiversación y por eso mismo decidimos ampliar nuestro espacio de acción a los dos campus de Chillán, porque dentro de nuestros objetivos tenemos el dinamizar los canales de comunicación entre La Castilla y Fernando May. Muchas veces, desde un campus no se sabe lo que está pasando en el otro y viceversa, porque no se estimula este vínculo. Ni siquiera coincidimos en horarios y nos separa la ciudad completa. Por eso desde el primer boletín incluimos experiencias de ambos campus”, indica Felipe, a la vez que señala una de las fórmulas utilizadas para incorporar testimonios de estudiantes bajo circunstancias en las que no les estaba permitido prestar declaraciones sobre los procesos al interior de algunas carreras: “Hubo carreras que se mostraron reacias a entregar información, como sucedió en el caso de psicología, donde había amenazas de demandas por difamación por parte de la dirección. Esas entrevistas fueron publicadas de forma anónima para proteger a los informantes”. 

“Hemos sido muy escrupulosos”, recalca Erwin, “toda nuestra información proviene de personas clave, especialmente de los protagonistas de los hechos y de parte de los representantes validados por los estudiantes, como son los centros de cada carrera. También nos hemos planteado como requisito para cualquier cosa que publiquemos, que se trate de de procesos más o menos establecidos, tampoco vamos a abarcar temas que no contribuyan a un pensamiento crítico”. Es sobre este último punto donde vuelcan gran parte de sus energías: “Como sociedad se nos ha quitado el derecho a posicionarnos sobre los temas, y es la universidad, especialmente la pública, la que tiene la obligación de devolver esa voz. Es una misión que se debe asumir en muchos temas como el de la educación no sexista, por ejemplo. Temáticas que no nos competen solo a nosotros, que deben tomarse también en el ámbito de la educación secundaria, de los trabajos y de la sociedad completa. Como universidad pública deberíamos tener un impacto a nivel social, relacionarnos, particularmente si consideramos el escenario biregional al que nos estamos incorporando”, reflexiona el estudiante. 

Si bien la idea principal de Traso Informa es posicionar críticamente al estudiantado en los procesos internos de la universidad, pretenden trasladarlo a todos los estratos del establecimiento y también a la comunidad. Para esto, buscarán financiamiento que les permita imprimir ejemplares que serán distribuidos en puntos específicos de ambos campus de la UBB en Chillán y del resto de la ciudad, sumándose a la versión digital que ya se encuentra en circulación: “Queremos financiarlo con un fondo concursable de la universidad, por eso le estamos dando estructura FADE (Fondo de Apoyo para el Desarrollo Estudiantil) ya que el formato físico permitiría que sea más accesible para todos”, indica Erwin, a lo que Felipe argumenta: “Queremos que no sea solo para los estudiantes, que los profesores puedan verlo y saber la opinión de sus alumnos, porque muchas veces desconocen las problemáticas de pregrado. Incluso ahora nos han comentado sobre las movilizaciones que no saben hacia dónde estamos apuntando. Esto sería una forma de que también se informen y conozcan cómo pueden involucrarse si quieran apoyarnos”. Ambos coinciden en que la distribución del material favorecerá al conocimiento de los procesos internos de la casa de estudio por parte de la comunidad para evitar información errada y que estigmatice a la universidad por las legítimas demandas de los jóvenes.

“Queremos ser un apoyo para que los estudiantes sepan qué va a pasar en la universidad el tiempo que permanezcan en ella”, señala Erwin indicando otro de los proyectos que desarrollan en esta línea: “Vamos a realizar una votación simbólica, una encuesta online aplicada a los estudiantes de Chillán y Concepción para la elección del nuevo rector, elaborando una infografía que explique los puntos fundamentales de las propuestas de cada candidato. La distribuiremos para que los estudiantes estén al tanto, porque para este período en particular hay candidatos que tienen posturas muy diversas, desde la forma de negociar con los estudiantes hasta la unificación de los campus de Chillán en el terreno de Fernando May. Tenemos que informarnos y que las autoridades conozcan nuestra opinión al respecto”. Para ambas iniciativas cuentan con el apoyo de profesores al interior de los departamentos y centros de investigación de Trabajo Social que esperan poder formalizar y ampliar a otras unidades, haciéndolos partícipes de estas iniciativas de transversalidad.

 

Enlace de descarga del primer número de Traso Informa, Boletín Trabajo Social UBB, Chillán.

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Publicado por Traso Informa, Boletín Trabajo Social UBB, Chillán. en Martes, 19 de junio de 2018

 

“Detectamos muchos problemas que se basan en la falta de información o que se resolverían de manera más oportuna si estuviésemos informados y exigiéramos que se muestre un interés institucional mayor que el de recibir a estudiantes con buenos puntajes. Desde exigir la transparentación del proceso de los FADE, los motivos para la eliminación del preuniversitario, las salas cuna o el estado de desprotección de los funcionarios. Los estudiantes tenemos que ser protagonistas dentro de la historia de la universidad y aportar a su mejoramiento, no limitarnos a consumir curriculum”.

 

 

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