UdeC Despide al Docente Tito Matamala Tras Investigar Denuncias por Acoso Sexual

Uno de los principales logros de las manifestaciones feministas en el interior de la Universidad de Concepción fue conseguir dar celeridad a la investigación de las denuncias sobre acoso y abuso sexual ejercidas contra las estudiantes, docentes y funcionarias de la casa de estudios. 

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En ese marco, la rectoría de dicho centro tomó acciones ante las acusaciones que pesaban sobre el del docente de la Facultad de Periodismo, Tito Matamala Aburto, sindicándolo como acosador sexual. La máxima autoridad universitaria determinó su despido, fundamentándolo tanto en los antecedentes proporcionados por las afectadas, como por el informe emitido por la fiscalía de la institución, tras una investigación que tomó casi un año luego de que se conocieran 18 testimonios de estudiantes que relataron hechos de connotación sexual no consentidos por parte del profesor y tes otros docentes, dos de ellos desvinculados en 2017 y un estudiante que actualmente mantiene congelados sus estudios.

Tal como versa el comunicado emitido para dar cuenta del procedimiento, el rector Carlos Saavedra «decidió poner término al contrato de trabajo del señor Matamala, medida de la que ya fue notificado». En el mismo documento, la rectoría volvió a exponer la intención de seguir trabajando en coordinación con la Dirección de Equidad de Género y Diversidad, con la finalidad de avanzar en la construcción de protocolos triestamentales, es decir, que recojan las inquietudes del personal universitario y las alumnas, a fin de volver más seguros, justos y equitativos los espacios de participación de toda la comunidad educativa.

 

 

“Y me saludaba en la facultad, era la misma del culo de par en par, y yo le devolvía la sonrisa con la obsecuente falsedad con que recibí a perpetuidad a las alumnas en mi oficina, las sentaba frente a mí, disimulaba los vapores de mi deseo animal de partirlas medio a medio y les hablaba de tu colegio, chiquilla, de dónde vienes, dónde vives aquí en la ciudad de los universitarios, qué libro estás leyendo, y les miraba su carita de luna con el asombro de un león corrompido con el preclaro ánimo de saltar por encima del escritorio y enajenar los bienes carnales de la niña aunque significase mi expulsión de las cátedras, qué mierda. Si es más valioso el arte de peinar el angelical pubis de una chinita cercana al algodón virginal, que mantener un trabajo infame de ridículo profesor universitario” (Fragmento de «Pubis y otras obsesiones», complilación de relatos en el que Matamala utiliza el nombre de sus alumnas  como protagonistas y que resultó prueba clave en contra del docente)

 

 

 

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