“El jardín de las delicias”: Escenario didáctico abierto a la comunidad para la creación, el arte y la emoción por Evelyn Zagal y Rodrigo Faúndez Carreño

El pasado miércoles 23 de junio se realizó la muestra abierta de la IV versión de “El jardín de las delicias”, proyecto de Extensión Relevante de la Universidad del Bío-Bío que, en esta ocasión, ofreció cuatro talleres de arte on-line gratuitos, libres de calificaciones y abiertos a la comunidad regional. Las instancias estuvieron a cargo de destacados artistas y activistas nacionales que dieron continuidad a este proyecto nacido el año 2018 como una iniciativa del Dr. Rodrigo Faúndez Carreño, del departamento de Artes y Letras de la Universidad del Bío-Bío: 

Poéticas del agua: Orientado a reflexionar sobre los distintos modos en los que el agua es representada, a través de la escritura en autores contemporáneos diversos, principalmente mapuche. Guiado por la docente Roxana Miranda Rupailaf.

Propuestas para nuevas imaginaciones víricas: El curso propuso perspectivas del VIH a partir de la vivencia de personas seropositivas, a modo de tensionar los imaginarios médicos imperantes y se generen nuevas complicidades que promuevan una respuesta transdisciplinar. Guiado por el docente Guillermo Sagredo Leyton.

Introducción a la comedia del arte: Introdujo al género teatral de la Comedia del Arte por medio de un entrenamiento físico, que recorrió las bases corporales de los principales personajes-tipos del género teatral (arlequín, colombina, el capitán, el doctor, etc.). Guiado por el docente Claudio Barbas Barbas.

Técnica de la voz hablada: Potenció el adecuado uso del habla mediante ejercicios vocales que abordan elementos para conocer el sistema fonador, permitiendo reconocer el cuerpo, su postura y los vicios que impiden el correcto uso del habla. Guiado por la docente Nelda Muray Prado. 

Taller de Verso Heroico: A través del teatro, se ahondó en el estudio de la métrica, ritmo y declamación del verso clásico y sus posibilidades escénicas en el tiempo presente. Guiado por la docente Dra. Tania Faúndez Carreño.

Durante su realización, el aprendizaje remoto de emergencia implicó desafíos más allá de la conectividad que debieron ser asumidos por las instituciones educativas, como es el caso de las dificultades presentes en los propios espacios domésticos. Dicho espacio se transformó en parte de un escenario en el que los protagonistas lidiaron con un imaginario intra e interpsicológico, donde se tuvo que incorporar el espacio íntimo del hogar y, por medio de una cámara, transformarlo en uno académico. No obstante, para hacer frente a esta realidad, dimensiones como la autovaloración y el autorreconocimiento a través del arte, cobraron relevancia. Es justamente de estos aspectos que “El jardín de las delicias” se hace eco y de manera profunda y respetuosa, incorporó en sus talleres que lograron atraer a estudiantes, académicos, funcionarios de la Universidad del Bío-Bío y público de fuera de la institución. Así relata la experiencia Evelyn Zagal: 

“Como estudiante de postgrado UBB, me vi enfrentada a la vorágine de las transformaciones debido a la pandemia y observaba con recelo el devenir institucional, pero sumergida en mi quehacer cotidiano, no dimensioné los costos emocionales que ello podría ocasionar. Pese a todo, pude vislumbrar las posibilidades que nos brindan los medios de interconexión global, para convocar a quienes deseamos transformar por medio del arte nuestros entornos. En este sentido, la invitación a ser parte de los talleres del “Jardín de las delicias”, fue un soplo de inspiración que no dudé en tomar. Y ahí estaba, sumergida en las artes escénicas en el que clase a clase, a través de la conversación, reflexión y práctica, nos fueron entregando las herramientas necesarias para conocer, lo que para mí era un saber completamente desconocido, la “Comedia del Arte”, taller con el que me sentí motivada, conectada y emocionada”. 

El taller se transformó en una experiencia enriquecedora, logró despertar en mí una afición que desconocía y que me permitió comunicar y expresar emociones que muchas veces las ocultamos y mantenemos en nuestras propias “cajas negras”, tras la rutina de nuestro diario vivir. Poner en práctica todo lo aprendido durante el taller y verlo reflejado en la escena que presentamos como resultado de nuestra experiencia, la que llamamos, “La boda de Flaminia”, hizo que me reconectara conmigo y olvidara las exigencias que implica ser estudiante. Por unos instantes, logré liberar, explorar y reconocer la vehemencia adrenalínica de lo que implica presentar una obra de teatro. Aunque la experiencia fuera a través de un computador, con mis compañeros(as) y profesor logramos conectarnos más allá de si hubiésemos estado de manera presencial, nos conectamos espiritualmente y a pesar de las distancias, estábamos unidos, creando y haciendo arte en un mismo escenario, el escenario que nos brindó el taller”.

 

 

Proyecciones a largo plazo

“El Jardín de las delicias” no es un proyecto abocado a terminar en su IV versión. Sus  aspiraciones son de largo aliento y, entre ellas, se encuentra la de preparar y realizar la V edición para 2022. Se espera que en esa oportunidad la invitación nuevamente se haga extensiva y puedan ser parte de la experiencia todos y todas quienes tengan el interés de contactarse con las artes y las emociones, sin importar que no sean estudiantes, académicos o funcionarios de la universidad. 

Tomando su nombre del famoso retablo del Bosco “El jardín de las delicias”, en cuyo centro se alberga una imagen del jardín del Edén y su Árbol del Conocimiento acompañados de una serie de personajes que disfrutan de sus bondades y experiencias, el proyecto ratifica en esta etapa de evaluación, su compromiso de aportar al afianzamiento de una educación pública, gratuita y de calidad que cautele todas las áreas del saber, con especial atención a la dulzura y emocionalidad del arte.    

Desde la instancia organizativa se extienden los agradecimientos al equipo técnico que hizo posible la ejecución de la IV versión, a la diseñadora Josselyn Pineda, el cineasta Edén Rodríguez, la Dra. Maritza Aburto Durán y a todos y todas las protagonistas de sus talleres. Invitando al público a permanecer atentos a la nueva convocatoria y a revivir lo ocurrido durante estas semanas:

 

Comparte esta publicación

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *