La mitad de la población mundial respira aire contaminado

La mitad de la población mundial está expuesta a una creciente contaminación del aire, así lo ha revelado una investigación de la Universidad de Exeter (Reino Unido) publicada este miércoles en la revista Nature Climate and Atmospheric Science.

El estudio, realizado en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), señala que este problema constituye una importante amenaza para la salud pública en muchas áreas del planeta.

Según datos de la OMS y los informes anuales del Health Effects Institute (HEI), la contaminación del aire contribuye a más de 4 millones de muertes prematuras cada año, por lo general en forma de ataques cardíacos, derrames cerebrales, cáncer de pulmón o enfermedades pulmonares crónicas,

Esta cifra posiciona a la contaminación del aire como la cuarta causa de muerte en el mundo, solo superada por la presión arterial alta, la mala alimentación o desnutrición y el tabaquismo.

Cada media hora mueren 500 personas por esta problemática. La contaminación del aire es un desagradable de cóctel gases y partículas microscópicas de sulfato, nitratos, amoníaco, cloruro de sodio, carbón negro y polvo mineral. El material particulado emitido por los buses de transporte público, las industrias y los vehículos de carga es cancerígeno, circunstancia que facilita la propagación de enfermedades relacionadas con la contaminación.

El transporte público es señalado como una de las principales fuentes emisoras de estas partículas, con un aporte superior al 60% del total. Fuentes fijas como las chimeneas de las industrias, por ejemplo, aportan casi el 40%.

 

Calidad del aire

Los investigadores, bajo la dirección de Gavin Shaddick, de la Universidad de Exeter, demostraron un aumento de los niveles de polución al que se exponen grandes sectores de la población mundial.

El equipo de investigación examinó las tendencias en la calidad del aire a nivel global entre 2010 y 2016, teniendo en cuenta las políticas implementadas para reducir la contaminación a corto y largo plazo.

Shaddick señaló que es “difícil” cuantificar de forma concreta los resultados de políticas específicas, pero destacó que combinar la evidencia sobre intervenciones efectivas con las tendencias globales, regionales y locales en contaminación del aire “puede proporcionar información esencial” para diseñar y monitorear futuras actuaciones.

 

Motivos principales

Según la OMS, esta problemática causa 1 de cada 9 muertes al año a nivel mundial, además de ser un factor determinante en diversas enfermedades cardiovasculares. En 2015, según la revista médica The Lancet, 9 millones de muertes prematuras estuvieron ligadas a la contaminación del aire. Dato que triplica a las muertes causadas por VIH, tuberculosis o malaria juntas.

El uso ineficiente de la energía, la deforestación, el transporte, las centrales eléctricas de carbón y la actividad agrícola contribuyen enormemente a la polución.

 

Grandes urbes

El crecimiento descontrolado en las ciudades está íntimamente relacionado con este problema. La OMS alerta que el tráfico en ciudades mal diseñadas, la falta de acceso a energías limpias y un estilo de vida sedentario alimentan esta problemática que impacta de manera negativa la salud y el clima.

Esta situación puede verse acentuada por la degradación del agua y la falta de alcantarillado en zonas vulnerables, donde enfermedades como el dengue o zika encuentran una enorme facilidad de propagación.

 

 

Podríamos pensar que la contaminación del aire es solo un problema para las ciudades colapsadas por medios de trasporte e industrias, sin embargo, los estudios recientes también han analizado el daño causado por la quema de madera, carbón y estiércol de animales.

«La contaminación del aire tiene un enorme impacto en la salud en todo el mundo, dificultando la respiración de las personas con enfermedades respiratorias, enviando a jóvenes y mayores al hospital, faltando a la escuela y el trabajo, y contribuyendo a la muerte prematura», dijo Bob O’Keefe, vicepresidente de HEI. «Las tendencias de las que informamos muestran un progreso real en algunas partes del mundo, pero quedan serios desafíos para eliminar esta aflicción evitable».

La polución afecta a los países de ingresos altos y bajos por igual, sin embargo, los países con bajo y mediano poder económico experimentan una mayor carga con niveles de concentraciones más altos.

“Si bien las políticas a largo plazo para reducir la contaminación del aire han demostrado ser efectivas en muchas regiones, especialmente en Europa y los Estados Unidos, todavía hay regiones que tienen niveles peligrosamente altos de contaminación del aire, algunos hasta cinco veces mayores a las pautas de la OMS”, afirmó Shaddick.

Comparte esta publicación

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *