Los Museos se Toman Instagram Foto: Atlántida

Las redes sociales se han transformado en una herramienta que permite compartir ideas, conocimientos e iniciativas de una manera hasta hace muy poco insospechada.  Bien utilizadas, nos dan la posibilidad para estrechar distancias y generar vínculos colaborativos, aún estando en diferentes partes del globo. 

De esta característica de las herramientas de nuestra época se están valiendo diferentes museos al rededor del mundo, uniéndose a la tendencia de publicar galerías, vídeos o transmitir en directo por Instagram, las que podrían considerarse «visitas guiadas online».

Con diferentes periodicidades, encienden la cámara para presentar cuadros, instalaciones o cualquier otro tipo de manifestación, sus autores, técnicas y otros elementos de las obras que están resguardadas tras las puertas de estos templos de la cultura universal. Así, por ejemplo, el MoMA (Museo de Arte Moderno de Nueva York) graba y publica algunas de sus actividades y además comparte habitualmente galerías de fotos en esta red social, acompañándolas de detalladas explicaciones: 

 

 

Desde Londres, la National Gallery  y desde París, el Louvre, además de fotografías, publican vídeos muy cuidados, producidos especialmente para destacar el inicio de exposiciones y proyectos desarrollados por las dichas instituciones.

 

 

Sin embargo, una de las iniciativas más significativas es la que desarrolla el Museo del Prado, en Madrid. Diariamente emiten en directo por Instagram Stories, deteniéndose en los detalles de las obras a la luz de conocedores que analizan y explican a estos nuevos visitantes, los diferentes elementos que las componen. 

La plataforma permite interacción y crear una comunidad que ha añadido a su rutina el apreciar el arte desde esta perspectiva tan favorable, en particular para los hispanoparlantes. Cada día, antes de abrir las puertas al público, abren una ventana formativa y enriquecedora para el público de todas las edades. 

Los encargados de comunicación digital del museo elaboran un calendario de temas que van adaptando según la agenda de la institución, incluyendo obras poco conocidas o que suelen pasarse por alto en las visitas breves, aunque también comparten las obras consideradas «maestras».

Sobre un guión de apoyo, relatan con naturalidad y en un tono familiar, los datos que consideran más relevantes, permitiendo un acercamiento a la comprensión de las obras. Equipados solo con un selfiestick y un teléfono celular, sortean las dificultades de conexión que supone un edificio de muros tan gruesos. 

Lejos de preocuparles la posibilidad de que descienda el número de interesados en asistir al museo, consideran que esta modalidad es un incentivo para la visita física, ya que forma espectadores y despierta en ellos el deseo de seguir experimentando el arte desde cerca. 

 

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