Organizaciones ambientalistas llamadas a interpelar a las autoridades comunales para proteger el arbolado urbano

En la época en que los árboles que habitan las ciudades sufren con mayor fuerza el manejo deficiente por parte de las entidades a cargo de su poda y mantenimiento, la Red Nacional Pro Ley del Arbolado Urbano activó una campaña que busca poner a disposición de todas las organizaciones ambientalistas de Chile, un insumo que facilita la tarea de interpelar a las autoridades comunales del territorio en el que cada una de ellas extiende su ámbito de acción, para evitar su deterioro y pérdida.

Se trata de una carta preelaborada en la que se expone la necesidad urgente de elaborar un Plan de Manejo del Arbolado Urbano Público, confeccionar o actualizar las ordenanzas municipales referidas a la protección y manejo del patrimonio arbóreo, contar con personal idóneo y capacitar al personal de las unidades de Medio Ambiente y asegurar una fiscalización efectiva de las empresas concesionarias a cargo de la mantención de las Áreas Verdes y el Arbolado Urbano:

 

Carta-RAU

 

Adicionalmente, la plataforma ofrece a los interesados e interesadas un documento tipo para presentar recursos de protección en casos de extrema gravedad o en los que no exista voluntad por parte de los responsables para generar un cambio en la gestión del arbolado. El documento puede ser modificado y presentado en el municipio correspondiente, existiendo precedentes de admisibilidad y fallos favorables, como el dictaminado por la corte de Talca contra el Municipio de la ciudad de Linares a causa de las podas que fueron ejecutadas durante el año 2018, caso que se toma como modelo para esta campaña:

 

INGRESO_RECURSO

 

Enlace al fallo del tibunal

Actualmente son 16 las organizaciones provenientes de diferentes regiones del país las que se encuentran agrupadas en la red nacional que elaboró y propuso la Ley de Arbolado Urbano al Ministerio de Agricultura, quienes esperan poder anticiparse junto con los organismos que se sumen a este llamado, a los procedimientos que se despliegan en la temporada otoño-invierno bajo parámetros de limpieza y seguridad, que no contemplan la necesidad de llevarlos a cabo sin perjudicar el patrimonio arbóreo de las ciudades, fundamental en la calidad de vida de las urbes.

Comparte esta publicación

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *