Video: El misterioso brillo de los escorpiones foto: glitchmind

La hialina, fina capa que recubre la exocutícula (parte flexible del exoesqueleto) de los escorpiones, es responsable de un asombroso y bello fenómeno que la artista dedicada a los insectos, Sarah Folts (The Butterfly Babe), compartió a través del video en el que muestra a una madre y sus crías expuestas a la luz ultravioleta.

 

 

El potente resplandor turquesa en la adulta y el de tonalidades púrpuras en sus hijos que aparece ante el estímulo de la luz negra, se produce también con la luz de la luna y permanece latente en escorpiones fosilizados y en aquellos que han sido conservados en líquido.

Si bien la ciencia aún intenta descubrir por qué estos arácnidos desarrollaron y conservan esta característica, existen diferentes hipótesis, entre ellas la avalada por el estudio de 2012 que demostró que los escorpiones detectan la luz con todo su cuerpo, no solo con los ojos y, por tanto, la fluorescencia podría ayudarles a detectar y evitar la luz, para saber cuándo pueden salir o no a alimentarse, dados sus hábitos nocturnos.

Lo que sí ha podido comprobarse es que este -todavía misterioso- brillo se hace más intenso a medida que las cutículas que recubren el cuerpo de estos insectos se endurecen, lo que explica lo que el video de Folts grafica: La diferencia de color e intensidad de la fluorescencia en las crías se debe a que su exoesqueleto es más blando que el de la hembra adulta. Lo mismo ocurriría si un ejemplar adulto acabara de mudar su capa externa.

Actualmente, la reactividad de los escorpiones facilita el trabajo de campo de científicos que, equipados de las herramientas adecuadas, pueden detectarlos con facilidad cuando anochece.

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