Wörthersee Stadion: El estadio de fútbol que fue transformado en un bosque

Unos 300 árboles, algunos de hasta catorce metros de altura y 6 toneladas de peso, transformaron la cancha de un estadio de fútbol en Austria en una instalación monumental que mezcla el arte y la ecología logrando un resultado que, inevitablemente, evoca a un estado onírico repleto de magia.

“For Forest, The Unending Attraction of Nature” es la obra más reconocida del artista suizo Klaus Littmann, quien se inspiró en un dibujo que vio hace casi 30 años para crear esta magnífica pieza de arte.

Littman se valió de la fiebre despertada por el fútbol para hacer un llamado a combatir la deforestación y el cambio climático. Este proyecto pretendía poner el foco en las amenazas que sufre el medioambiente y en la relación del ser humano con la naturaleza.

“For Forest”, proyecto realizado entre septiembre y octubre de 2019, cumplió con su propósito de recordarnos la imperiosa necesidad de resguardar el medio ambiente y nos hizo reflexionar sobre el rol que cumple la naturaleza en nuestras vidas.

 

 

El Worthersee Stadion, ubicado en la ciudad de Klagenfurt, durante unos días dejó de ser hogar del deporte rey para convertirse en una muestra gigante de lo importante que es admirar y valorar la naturaleza que nos rodea, de manera que podamos actuar a su favor antes de que sea demasiado tarde.

Este estadio, con capacidad para 30.000 personas, albergó un enorme bosque europeo lleno de diversas especies de flora como abedules, álamos, salgueros, arces, aliso, sauce blanco, carpe y roble común.

 

 

Son solo algunas de las variedades que, durante el proyecto, echaron raíces y cambiaron el color de sus hojas. Una vez finalizada esta instalación, todo el bosque fue replantado en un área cercana, de manera que el bosque siguió siendo una obra de arte viva en constante evolución.

Durante la noche, “For Forest” cambia enérgicamente bajo el sistema de iluminación del estadio. Los focos generan una gran variedad de luces y sombras , transformando el delicado paisaje en un entorno aún más mágico. 

 

 

Al colocar un bosque al interior del estadio, el artista buscó recordar al público asistente que la naturaleza , cada vez más depredada y explotada por el hombre, debe ser protegida y preservada. Corremos el riesgo de que algún día solo podamos hallar la naturaleza en entornos cerrados, falsos y altamente protegidos.

 

 

La idea surgió a partir del pintor y arquitecto austríaco Max Peintner, quien en 1971 dibujó un estadio lleno de espectadores que, en lugar de ver un partido, estaban disfrutando las vistas de un magnífico bosque que cubría la cancha.

 

 

 

Comparte esta publicación

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *